martes, 2 de mayo de 2017

mantra, bucle y vida

Sin buscarlo abrí esa última ristra de mensajes guardados. Fue la primera vez que pasamos juntos varios días, varias noches. Te decía, llena de ti y de tristeza, que me estaría una vida ahí, en ese verano de LA a tu lado. Me estaría allí una vida, nuestra vida, escuchando el mantra de aquella canción cutre, en ese hotel solitario, en esos días azules y amarillos, entre sudores y olores, en ese nosotros que tan bien  se nos daba. Deberíamos habernos quedado allí, en el bucle luminoso infinito.
Pero nos fuimos. Y trozos de piel desprendida se quedaron sobre esas sábanas. Como cada vez que nos vamos. Cada vez más piel. Cada vez más herida. Cada vez más cicatriz.
Cicatrices que van escondiendo que sigo queriendo el mantra, el bucle, la vida.

domingo, 20 de noviembre de 2016

pelo

Esta vez no dejaste nada de pelo para que yo lo descubriera tras tu partida. Lo busqué. Encontré otros rastros. En mi pecho: te me metiste dentro, revolviste y te enganchaste a los pulmones. Pusiste un imperdible en mi corazón. Y te fuiste.
Y ya no existe tu cuerpo.
Y me ahogo en mi propia sangre.
Desinteresadamente volverás, sonriente, tendiendo tu mano. Me lavarás, me peinarás.
Y te peinarás. Pero, de nuevo, como está siendo habitual, no dejarás olvidado nada de pelo para que yo lo descubra a tu partida.

metodología analítica

me enredo con metodología analítica
es fácil: salir fuera, mirar dentro
apuntar datos
(esto hay que revisarlo y complementarlo)
(recuérdame que lo relea en días alegres)


sábado, 1 de octubre de 2016

ojepse

la primera vez que nos besamos tenías puestas tus gafas de sol,
más tarde vi tus ojos, por primera vez,
y los vi mirarme,
algo más tarde los besé, por primera vez,
después se despertaron sonriendo sobre la misma almohada que los míos,
años más tarde ya los había visto llorar, reir, desinteresarse, enamorarse, observar y observarse,
y observarnos.

domingo, 18 de septiembre de 2016

felicidad III

todavía estaba tu lengua pegada a mi sexo cuando empecé a llorar
(empecé a llorar horas antes, cuando hablábamos de la felicidad)
y después estaban el mar y la noche
y tu respiración y tu espalda
y yo
en medio
sola

felicidad II

(todavía estaba tu lengua pegada a mi sexo cuando empecé a llorar)
empecé a llorar horas antes, cuando hablábamos de la felicidad
cuando te dije que ser feliz es ser otra
(te decía que así no se puede ser feliz,
o que la felicidad es de otros
o que la felicidad es pasado
o trozos del pasado
o trozos inventados del pasado
o trozos inventados del futuro)
y tú me mirabas con ojos alegres
o felices
diciéndome que no eras dador de felicidad
quizá sí de trozos
trozos rotos de felicidad pasada
o futura

felicidad

todavía estaba tu lengua pegada a mi sexo cuando empecé a llorar
(empecé a llorar horas antes, cuando hablábamos de la felicidad)