domingo, 3 de septiembre de 2017

los niños

nos gustan los niños porque no son humanos, son medio humanos, tan desconectados del mundo que se ríen y lloran sin sentido (por eso no los tomamos muy en serio)
nos gusta y agota su dependencia, nos gusta nuestra tiranía, nos engancha su subordinación
y se convierten en el eje
nuestra responsabilidad engulle el resto de vida, de vidas
son ellos, siempre, el futuro, incluso el pasado, ya por y para siempre

sábado, 26 de agosto de 2017

tu cuerpo

tu cuerpo no es exceptativa
a tu cuerpo lo llevo siempre pegado a mi sexo

la pieza

la enfermedad cobarde se cuela tras las órbitas de mis ojos..podría, ahora mismo, despreciar a todos (lo hago)..podría establecer el día y la hora en que el mundo desaparezca, que se desvanezca en mi cerebro..que las huellas vanas que yo dejase fuesen quemadas..que no existiese pasado..no haber existido
pero la locura luminosa te ciega..crees que está bien, que así, más o menos, debería ser..que vas componiendo tu puzzle día a día, sopesando daños y regalando gotas por sonrisas
pero esa pieza que me toca también desaparecerá (no me toca..me creo ladrona)
esa pieza que flota, y nos gusta cuidar de vez en cuando, se olvidará en algún lugar de tu casa roja

martes, 2 de mayo de 2017

mantra, bucle y vida

Sin buscarlo abrí esa última ristra de mensajes guardados. Fue la primera vez que pasamos juntos varios días, varias noches. Te decía, llena de ti y de tristeza, que me estaría una vida ahí, en ese verano de LA a tu lado. Me estaría allí una vida, nuestra vida, escuchando el mantra de aquella canción cutre, en ese hotel solitario, en esos días azules y amarillos, entre sudores y olores, en ese nosotros que tan bien  se nos daba. Deberíamos habernos quedado allí, en el bucle luminoso infinito.
Pero nos fuimos. Y trozos de piel desprendida se quedaron sobre esas sábanas. Como cada vez que nos vamos. Cada vez más piel. Cada vez más herida. Cada vez más cicatriz.
Cicatrices que van escondiendo que sigo queriendo el mantra, el bucle, la vida.

domingo, 20 de noviembre de 2016

pelo

Esta vez no dejaste nada de pelo para que yo lo descubriera tras tu partida. Lo busqué. Encontré otros rastros. En mi pecho: te me metiste dentro, revolviste y te enganchaste a los pulmones. Pusiste un imperdible en mi corazón. Y te fuiste.
Y ya no existe tu cuerpo.
Y me ahogo en mi propia sangre.
Desinteresadamente volverás, sonriente, tendiendo tu mano. Me lavarás, me peinarás.
Y te peinarás. Pero, de nuevo, como está siendo habitual, no dejarás olvidado nada de pelo para que yo lo descubra a tu partida.

metodología analítica

me enredo con metodología analítica
es fácil: salir fuera, mirar dentro
apuntar datos
(esto hay que revisarlo y complementarlo)
(recuérdame que lo relea en días alegres)


sábado, 1 de octubre de 2016

ojepse

la primera vez que nos besamos tenías puestas tus gafas de sol,
más tarde vi tus ojos, por primera vez,
y los vi mirarme,
algo más tarde los besé, por primera vez,
después se despertaron sonriendo sobre la misma almohada que los míos,
años más tarde ya los había visto llorar, reir, desinteresarse, enamorarse, observar y observarse,
y observarnos.